La Psicología Junguiana, ¿de qué se trata?

¿Poner puertas al bosque? (1980, Rosario Hernando)

La Psicología Analítica Junguiana es un enfoque de la psicología transcendental; que nos acompaña más allá de cualquier acontecimiento. Así que no solo es un instrumento para quitar la ansiedad, las crisis de pánico, la depresión etc. también lo es para ayudarnos a seguir creciendo como seres diferenciados que somos.

A menudo el trabajo comienza con la confrontación de la “persona” con lo que llamamos la sombra. Desde primer momento, todo detalle nos ha de llevar a la persona que ha pedido ayuda, su aspecto, sus sensaciones. Le ayudaremos a “poner palabras”. Su cuerpo: sus manos, la posición de sus pies… Todo ello nos va a ayudar a meternos con él, ahí en esa su dificultad para expresar su metáfora, lo que le hará vibrar con su forma de organizar su psique.

En su cuerpo, en sus sensaciones, como nos diría Mark Winborn, está todo, incluso aquel primer momento tras su nacimiento, aquellos días en los que no paraba de llorar, por hambre o por cualquier otro motivo. O el trauma enorme tras aquel accidente, etc. 

El analista está con el paciente, ambos van a pasar por esos vericuetos por los que es necesario pasar para solucionar y conseguir que su vida vuelva a fluir.

La psique se expresa en el registro del mito, por excelencia. Del diálogo entre consciente e inconsciente surge la conciencia, surge el complejo del yo, que tiene identidad personal. Y también surgen otras sub-personalidades, complejos, como la sabiduría popular expresa de manera simbólica en sus mitos y en sus cuentos.

La capacidad simbólica del ser humano es una función que media entre consciente e inconsciente, por la que en la vida consciente se representan, de manera sutil, contenidos y narrativas que están más allá de la conciencia, que nos las muestran nuestros sueños, en los que no hay espacio ni tiempo. El Inconsciente Colectivo se nos puede mostrar en alguno de nuestros sueños.

El sí-mismo, el self, tiene su proceso en cada persona, a medida que la maduración se va asentando, de forma cada vez más evidente y constructiva. El misterio esencial del sí-mismo, del self junguiano es su capacidad de transformación de la realidad simbólica en todos los niveles del proceso psíquico. El descubrimiento del sí-mismo crea en nosotros una conciencia y una actitud totalmente nuevas hacia la vida. No se puede buscar de modo intelectual; deviene, y empezamos a notarlo cuando lo notamos, en palabras de Murray Stein.